Descripción

Ammonite, también llamada ammonoidea o amonita, no se trata de un mineral o piedra, sino del fósil de un molusco, que existió hace unos 400 millones de años. Como todos los fósiles, el ammonite es relacionado con la eternidad, el proceso de regresión hacia las vidas pasadas, y el quinto elemento del Hinduismo: el akasha o éter (la esencia de todas las cosas).

Una de las principales características del ammonite es su forma en espiral, la cual ha sido empleada frecuentemente en el diseño arquitectónico de lugares iniciáticos (como laberintos), dibujos y relieves. Es importante destacar que, en la actualidad, no todas las ammonoideas se comercializan con su estructura completa (la imagen de la concha del molusco en espiral), sino que suelen venderse por fragmentos, reduciendo costos.

Geológicamente, el ammonite es considerado una gema orgánica, que en su composición puede contener trazas de distintos minerales como aragonito, calcita, pirita, hierro, y aluminio, entre otros. Antiguas leyendas relacionan al ammonite con la draconite, un extraño elemento que se creía era extraído del cráneo de los dragones, y proporcionaba protección a su portador, además de incrementar su valor. En otras historias, se le llama piedra de la víbora (en alusión a su apariencia).

Las propiedades de la ammonite varían según los pueblos con los que ha tomado contacto (por ejemplo, nativos americanos de la región de Montana la usaban para propiciar la caza de búfalos); sin embargo, la mayoría coincide en atribuirle facultades protectoras. Para los chamanes, este fósil favorece el contacto con los elementos de la Naturaleza, en especial la Madre Tierra, y facilita la conexión con episodios del pasado (tanto de existencias anteriores como de la presente), que requieren una resolución por parte del sujeto.

Asimismo, se le asocia con el signo zodiacal Capricornio, y la estimulación de los chakras primero (Muladhara/ centro base o raíz), y sexto (Anja/ centro energético del entrecejo/ Tercer Ojo). Otras propiedades atribuidas al ammonite, incluyen reforzar la seguridad interna (vinculada al primer chakra); desarrollar una visión positiva del ser; y ayudar en el estudio de los archivos akáshicos

 

Fuente: wemystic.com