Descripción
  •  El diamante simboliza la búsqueda de la perfección, la voluntad el triunfo, la firmeza y la rectitud. Tiene efectos que abarcan todo el cuerpo energético, equilibra las cualidades personales y participa como guía espiritual. Por sus cualidades el diamante eleva toda la energía física a un nivel superior, combinado con otras gemas amplifica su poder curativo de todas ellas.
  • Representa la energía pura y posee una capacidad de irradiación excepcional.
  • El campo de fuerza se conecta directamente con el cuerpo físico y nos ayuda a encontrar las claves del inconsciente. 
  • No pierde su capacidad jamás, aunque la piedra esté rota, quebrada o astillada.
  • Gracias a su poder universal de sanación, nos puede brindar ayuda y alivio para cualquier problema.
  • En el plexo solar potencia la personalidad y atrae todo tipo de bienes y al tiempo crea un fuerte cordón que une a los cuerpos, físico, mental y astral. 
  • En la coronilla; abre la visión, despierta el entendimiento y mueve la sabiduría. 
  • Además se puede colocar en: Columna vertebral, corazón, tercer ojo, timo y estómago.
  • Protege de las vibraciones y los pensamientos negativos.
  • Es el símbolo más elevado de la Luz Blanca.
  • Ayuda a transformarnos interiormente y lograr la unidad.
  • Se le atribuye el poder, la riqueza y las amistades. 

 

 

Fuente: El Poder de los Cuarzos